La propuesta de Thomas Piketty expone una contradicción evidente: en democracia, la justicia fiscal básica no debería requerir un referéndum. Permitir que los más ricos acumulen riqueza sin contribuir proporcionalmente a la sociedad que les permite enriquecerse es un privilegio sostenido por partidos que negocian con élites. La solución pasa por aprobar un impuesto progresivo a las grandes fortunas sin dilaciones.
Cómo un algoritmo fiscal puede desmontar la evasión tecnológica 🤖
La tecnología actual permite rastrear patrimonios mediante inteligencia artificial y datos de transacciones globales. Un sistema tributario progresivo podría implementarse con software de código abierto que cruce registros de propiedades, cuentas offshore y criptoactivos. Esto eliminaría la necesidad de referendums lentos. La izquierda debe usar estas herramientas para auditar en tiempo real a las grandes fortunas, sin esperar consensos con quienes se benefician del statu quo.
El referéndum de los ricos: votar sí a pagar menos 🐺
Claro, pedir referéndum para un impuesto a fortunas es como pedir permiso al lobo para entrar al gallinero. Los más ricos ya votan con sus portavoces en los medios, financiando campañas contra su propio bolsillo. Mientras tanto, el resto espera que la izquierda deje de hacer teatro y apruebe la medida de una vez. Pero no, mejor preguntemos a los millonarios si quieren pagar más. Seguro que dicen que sí, como cuando el gato pide más ratones.