En la isla de Creta, el pez globo tóxico se ha convertido en una pesadilla para los pescadores locales. Esta especie invasora destroza las redes y reduce la pesca comercial, generando pérdidas de unos 8.500 euros por barco al año. Los afectados piden subsidios para eliminar al animal, que contiene una toxina mortal para humanos. La crisis amenaza el sustento de las familias y encarece el pescado local.
Científicos buscan convertir la toxina mortal en fertilizante 🧪
Ante la urgencia, los investigadores estudian métodos para neutralizar el veneno del pez globo y transformarlo en fertilizante. El proceso implica extraer la tetrodotoxina y desactivarla mediante tratamientos químicos o térmicos. Si se logra, los residuos del pez podrían tener un uso agrícola, reduciendo el impacto económico. Sin embargo, la tecnología aún está en fase experimental y requiere financiación para escalar a nivel comercial.
El invasor que llegó para quedarse... y encima es venenoso 🐡
El pez globo no solo arruina redes, sino que además es tan tóxico que ni las gaviotas se atreven a probarlo. Los pescadores sueñan con que algún día sirva para abonar tomates, pero por ahora solo abona deudas. Mientras los científicos buscan cómo reciclarlo, los barcos siguen perdiendo 8.500 euros al año. Menos mal que el pescado local se está volviendo un artículo de lujo.