Veterinarios del norte de España alertan de un repunte de intoxicaciones caninas en playas del Cantábrico durante el verano. El origen está en los restos biológicos humanos con cannabis que algunos bañistas dejan en la arena o entre las dunas. Al lamer estos residuos, los perros sufren desorientación, temblores severos y pérdida de equilibrio, lo que obliga a una intervención veterinaria urgente. Los dueños deben vigilar a sus mascotas en zonas apartadas y actuar con rapidez ante cualquier síntoma.
Cómo identificar y actuar ante una intoxicación por cannabis en tu perro 🐾
Los síntomas aparecen entre 30 y 90 minutos tras la ingesta. El animal muestra ataxia, pupilas dilatadas, hipersalivación y temblores musculares. En casos graves puede presentar bradicardia o coma. No hay antídoto específico, pero el tratamiento veterinario se basa en fluidoterapia, control de la temperatura y sedación si es necesario. Los análisis de orina confirman la presencia de THC. La rapidez en la detección y el traslado al centro clínico son factores clave para una recuperación sin secuelas.
El civismo se fue de vacaciones, pero el perro pagó el pato 🐶
Parece que para algunos bañistas la naturaleza es un cenicero gigante con vistas al mar. Dejar restos biológicos en la arena no solo es una falta de higiene, es una trampa olfativa para tu perro. El pobre animal, que solo quería olisquear un poco de arena, acaba dando vueltas como una peonza y con el morro pegado al suelo. Si ves a tu mascota bailando sin música, revisa la zona: quizás el responsable no fue el calor, sino un bañista que confundió la playa con un vertedero.