El doctor Pedro Caba, histórico militante del PCE que atendió a opositores durante el franquismo y llegó a vicepresidente de la OMS, ha fallecido. Su figura inspiró la novela Jardín de Villa Valeria y el famoso cuadro El abrazo. Para muchos, su vida recuerda a quienes arriesgaron su carrera por ayudar a los perseguidos políticos. Su legado une la medicina con la lucha por la libertad.
Código abierto contra la dictadura: lecciones de una red clandestina 🛡️
La labor de Caba se apoyó en una infraestructura de contactos y casas seguras, similar a una red descentralizada. Hoy, tecnologías como la mensajería cifrada o las VPN replican ese modelo de protección. En foros de desarrollo se debate cómo aplicar esos principios de resiliencia al software libre, donde la información circula sin nodos centrales que la censuren. Un sistema de salud digital basado en estos conceptos podría garantizar asistencia anónima a disidentes en regímenes actuales.
El abrazo que no era para tanto, pero mira tú por dónde 🤝
Resulta que el famoso abrazo del cuadro no era un gesto hippie, sino un apaño para que el médico pasara desapercibido con la receta de antibióticos en el bolsillo. Ahora, cada vez que ves a dos colegas abrazarse en una quedada de foro3d, piensa: igual no se saludan, igual se están pasando una clave WEP. La historia siempre fue más de conspiraciones que de sentimientos, y Caba fue el rey del camuflaje sanitario.