Paul Becton, colorista de Marvel entre 1982 y 1996, murió a los 73 años tras vivir bajo cuidados hospitalarios desde un derrame cerebral en 2019. Su trabajo en portadas como Thor 337 y su labor en el equipo creativo de la editorial dejaron una huella en el arte del cómic. Para los lectores, su influencia perdura en las historietas que marcaron generaciones.
La tecnología detrás del color en los cómics de los 80 🎨
En la era pre-digital, Becton aplicaba técnicas de separación de color con aerógrafo y acuarelas, procesos manuales que exigían precisión para cada viñeta. Usaba guías de color Pantone y fotolitos para ajustar tonos en imprenta. Su método combinaba capas de tinta con degradados, logrando sombras y brillos sin depender de software. Esta labor artesanal definió el estilo visual de Marvel durante años.
Colorista, no mago, pero casi ✨
Becton hacía magia con los colores, pero sin varita. Mientras los héroes de Marvel se pegaban entre sí, él sudaba tinta para que Thor no pareciera un payaso psicodélico. Si hoy abres un cómic antiguo y ves a Hulk verde en vez de naranja, agradécele a Paul. El tipo pintaba portadas sin Ctrl+Z, así que respeta al que coloreaba con pulso firme y sin deshacer.