La relojería tradicional se enfrenta a un nuevo competidor: la impresión 3D. Parivas, una firma emergente, ha lanzado el Exo.1, un reloj que utiliza esta tecnología para reducir costes de producción y crear formas imposibles con métodos clásicos. Aunque su precio sigue siendo elevado, el modelo abre la puerta a que la alta relojería sea más accesible para el público general en el futuro.
Precisión digital: cómo la impresión 3D cambia el diseño 🕰️
El Exo.1 se fabrica mediante sinterización selectiva por láser, un proceso que funde polvo metálico capa a capa. Esto permite geometrías internas complejas y una reducción de peso significativa sin sacrificar resistencia. Parivas afirma que el método elimina fases de mecanizado tradicional, acortando los plazos de producción. Sin embargo, el ensamblaje final y el movimiento interno aún requieren intervención artesanal, lo que mantiene al reloj en el segmento de lujo.
El reloj que salió de una impresora, pero no de una de oficina 🖨️
No, no podrás imprimirte uno en casa con la Epson del trabajo mientras el jefe no mira. El Exo.1 sigue costando lo que un coche pequeño, aunque presume de haber nacido de una impresora industrial. La buena noticia es que, si la tecnología se abarata, quizá en unos años podamos comprar un reloj de diseño sin tener que vender un riñón. Mientras tanto, toca seguir ahorrando.