Científicos lograron un hallazgo singular: recuperaron una levadura del intestino de Ötzi, el Hombre de Hielo, un humano que vivió hace más de 5.000 años. Con ella hornearon pan, revelando una bacteria intestinal casi extinta en la actualidad. Esto sugiere que nuestra dieta moderna ha alterado profundamente la flora intestinal, alejándonos de microbios antiguos que quizás eran clave para una digestión óptima.
Análisis genómico de la levadura ancestral y su reactivación 🧬
El equipo de microbiología extrajo ADN de la muestra intestinal, identificando una cepa de Saccharomyces cerevisiae con genes de resistencia a compuestos vegetales. Tras cultivarla en laboratorio, verificaron su viabilidad fermentativa. La levadura mostró tolerancia a condiciones ácidas y produjo compuestos volátiles distintos a los de cepas modernas. Este proceso permitió recrear un pan con perfil de aroma y textura propios de la Edad de Cobre, demostrando que la microbiota humana ha sufrido una deriva genética significativa.
El pan que ni tu abuela se atrevería a hornear 🍞
Así que ya sabes: mientras tú compras levadura en el súper, unos científicos se fueron a por una muestra de 5.300 años guardada en un glaciar. El resultado: un pan que probablemente sabe a historia, a tierra y a esto no es lo que pedí en el Deliveroo. Pero oye, si tu microbiota está triste por tanta pizza ultraprocesada, quizás deberías plantearte un viaje al pasado. Aunque igual es más fácil comer más fibra y dejar a los muertos en paz.