En 1991, unos turistas hallaron un cuerpo congelado en los Alpes. No era un alpinista perdido, sino Ötzi, un hombre del Neolítico asesinado hace 5.000 años. Una flecha en la espalda selló su destino. Hoy, la tecnología forense ha convertido su muerte en el caso sin resolver más antiguo de la historia, revelando detalles de su vida y su violenta muerte.
Escáneres 3D y ADN: la autopsia del neolítico 🧬
El equipo forense aplicó tomografía computarizada y análisis genético para reconstruir el crimen. La punta de flecha de sílex impactó la arteria subclavia izquierda, causando una hemorragia letal en minutos. También hallaron rastros de sangre de cuatro personas distintas en su ropa y armas, lo que sugiere una pelea previa. El estudio de su microbiota intestinal reveló su última comida: carne de cabra y cereales, consumida horas antes del ataque.
El seguro de viaje que Ötzi olvidó contratar 🏔️
Si Ötzi hubiera vivido en nuestra era, probablemente habría cancelado su excursión alpina al ver el pronóstico del tiempo. Pero en el 3300 a.C. no había apps meteorológicas. Así que, con su equipo de cuero y su hacha de cobre, subió al paso de Tisenjoch. Allí, un vecino poco amigable le disparó por la espalda. Moraleja: si viajas al pasado, evita las discusiones de límites de parcela y lleva un botiquín.