Ottobock ha presentado iconiq, un revestimiento de silicona fabricado mediante impresión 3D para prótesis de pierna. Esta solución ataca un problema común: el 68% de los usuarios reporta molestias de ajuste. Con un simple escaneo, se genera una pieza personalizada sin necesidad de moldes tradicionales, reduciendo costes y permitiendo un reemplazo cada seis meses. Para el usuario, esto se traduce en mayor comodidad y movilidad diaria sin complicaciones.
Escaneo simple y fabricación sin moldes: así funciona la tecnología 🦿
El proceso técnico de iconiq elimina los pasos artesanales de toma de moldes y vaciado. El protésico realiza un escaneo 3D del muñón, cuyos datos se envían directamente a una impresora que produce el revestimiento de silicona. Al no requerir un molde físico, se ahorra tiempo y material, y la personalización es total. La pieza se ajusta a la geometría exacta del usuario, distribuyendo la presión de forma más uniforme. El resultado es una interfaz más estable y eficiente, con un ciclo de reemplazo semestral que mantiene la higiene y el confort.
Adiós a las rozaduras: el muñón ya no es un campo de batalla 🛡️
Por fin, el muñón deja de ser el conejillo de indias de los ajustes a base de talco y calcetines extra. Con iconiq, los días de pensar esto me roza pero me acostumbraré podrían estar contados. Ahora, la silicona impresa promete un ajuste tan preciso que hasta el más escéptico dejará de lado la cinta aislante como solución temporal. Y lo mejor: no hace falta ser ingeniero aeroespacial para cambiarlo cada seis meses, solo recordar la fecha en el calendario.