La Academia de Cine ha anunciado que entregará un Oscar honorífico a Floyd Norman, animador de 90 años que en 1956 se convirtió en el primer artista negro contratado a largo plazo por Disney. Su trabajo en clásicos como El libro de la selva y su regreso para Mulan marcaron la infancia de millones. Este reconocimiento oficializa su legado como figura clave que abrió camino en la industria.
Del lápiz al píxel: la técnica de un pionero 🎨
Norman dominó la animación tradicional en una época donde cada fotograma se dibujaba a mano sobre papel. En El libro de la selva, trabajó bajo la dirección de los Nine Old Men, aplicando principios como squash and stretch y anticipación. Décadas después, en Mulan, combinó su técnica clásica con los primeros sistemas digitales de Disney, como CAPS. Su adaptación entre formatos analógicos y digitales muestra una versatilidad técnica que pocos animadores de su generación lograron.
90 años y un Oscar: la jubilación que no llegó 🏆
Cuando la mayoría de los mortales ya están jubilados y viendo reposiciones de sus propias películas, Floyd Norman sigue dibujando. A sus 90 años, este hombre ha visto más cambios tecnológicos que todos los plugins de After Effects juntos. Lo irónico es que la Academia le da el premio ahora, después de que él ya había demostrado que no necesitaba un Oscar para seguir trabajando. Supongo que es mejor tarde que nunca, aunque él probablemente ya había olvidado que existía esa estatuilla.