Naomi Osaka encendió las alarmas del tenis mundial al abandonar la final del torneo de Bad Homburg por una lesión en el tobillo. La japonesa, sexta favorita, luchó durante el primer set pero no pudo continuar al inicio del segundo. A solo días de Wimbledon, su estado físico es una incógnita que preocupa a los aficionados.
El tobillo como talón de Aquiles en la era de la biomecánica 🎾
Las lesiones en el tobillo son frecuentes en superficies de hierba, donde el terreno irregular exige cambios de dirección bruscos. Desde el punto de vista biomecánico, una torcedura puede comprometer la cadena cinética del saque y el desplazamiento lateral. Los sistemas de análisis de movimiento actuales permiten medir la recuperación con precisión, pero el tiempo de reposo es un factor crítico que Osaka no tiene antes del Grand Slam.
La hierba también se resbala con los planes 🌱
Parece que la hierba de Bad Homburg le jugó una mala pasada a Osaka, que llegó a la final con buenas sensaciones y se fue con un tobillo que dice basta. Lo curioso es que el tenis femenino parece tener un imán para las lesiones justo antes de Wimbledon. Si la japonesa no puede jugar, habrá que ver si el césped londinense la recibe con una alfombra roja o con otra trampa.