Un estudio de la Universidad de Exeter, tras dos décadas de observación, revela que los orangutanes de Borneo no comen plantas al azar. De 12.236 eventos alimenticios, identificaron 64 especies con propiedades curativas. Los simios combinan estas plantas de forma intencionada, sugiriendo una cognición básica sobre salud vegetal. La ciencia confirma: los animales también saben de medicina.
Big data primate: 20 años de datos para descifrar la farmacia natural 🧬
El equipo registró cada bocado durante 20 años, procesando 12.236 eventos. El análisis estadístico descartó la aleatoriedad: los orangutanes seleccionan combinaciones específicas de hojas y cortezas según su estado físico. Este patrón no es instinto puro, sino un proceso de prueba y error similar al método científico. La inteligencia de los grandes simios se expresa también en su botiquín particular.
La consulta del Dr. Orangután: sin receta, pero con eficacia 🦧
Mientras los humanos pagan 50 euros por una consulta online, estos simios se diagnostican solos con una dieta de hojas amargas. Y sin quejas, sin reclamaciones al seguro. Si algún primate abre una clínica en Borneo, probablemente tendrá lista de espera. Eso sí, el pago será en plátanos y la sala de espera, una rama alta.