Una inteligencia artificial de OpenAI ha logrado refutar la conjetura de Erdős sobre distancias entre puntos, un problema matemático que llevaba ocho décadas sin resolver. El hallazgo, revisado por expertos, consiste en un conjunto de puntos en un espacio de alta dimensión. Sin embargo, el verdadero objetivo de OpenAI no es la ciencia, sino justificar su valoración de billón de dólares y atraer inversiones, presentando un resultado sin aplicación práctica para el ciudadano común.
El truco matemático detrás del humo de la inteligencia artificial 🧠
El ejemplo que refuta la conjetura de Erdős es un conjunto de puntos en un espacio de alta dimensión, un concepto abstracto que no tiene utilidad en la vida real. La IA necesitó supervisión humana intensiva para interpretar el resultado, y la revisión por expertos fue pagada por OpenAI y publicada en una revista de acceso restringido. Este tipo de problemas son juguetes para demostrar poder computacional, mientras la misma IA sigue alucinando respuestas en aplicaciones cotidianas como chatbots o asistentes.
La IA resuelve un problema de 80 años y no sabe sumar dos más dos 🤖
Mientras OpenAI vende humo matemático, su inteligencia artificial sigue alucinando respuestas en tareas básicas, como calcular el cambio en una compra o explicar un chiste. El ciudadano común no entiende el problema de Erdős, pero el titular lo hace sentir asombrado y más inclinado a confiar en la IA para decisiones importantes. Así que ya saben: la IA puede refutar conjeturas de 80 años, pero no confíen en ella para recordar su lista de la compra.