La ONU ha puesto en marcha la evacuación de más de 11.000 marineros que quedaron atrapados en el Golfo Pérsico tras el cierre del estrecho de Ormuz. La reapertura de esta ruta, bloqueada por un conflicto entre Estados Unidos e Irán, permite reanudar el comercio de petróleo y otros bienes. Esto estabiliza los precios globales y reduce el riesgo de aumentos en combustibles y alimentos para la ciudadanía.
La logística de la evacuación masiva en una zona de alto riesgo 🚢
La operación de rescate implica el uso de buques cisterna y remolcadores coordinados por satélite para acceder a los buques varados. Los equipos técnicos han instalado sistemas de comunicación de emergencia y generadores portátiles para mantener operativos los sistemas de navegación. Se prioriza el suministro de agua potable y combustible a los barcos con mayores daños estructurales. El uso de drones de vigilancia permite mapear la zona sin exponer personal a posibles minas navales o residuos de combate.
Marineros varados: el crucero más largo y menos deseado ⛵
Los 11.000 marineros han pasado semanas viendo cómo el agua potable se volvía más preciada que el petróleo bajo sus pies. Algunos ya habían empezado a intercambiar latas de atún por horas de internet satelital. La ONU llegó justo cuando el último cargamento de café instantáneo se agotaba. Ahora, lo único que flota mejor que los buques tanque es el rumor de que el próximo barco en salir llevará pizza congelada.