La Generalitat ha declarado Oliva como Zona de Gran Afluencia Turística desde el 15 de junio hasta el 15 de septiembre. Esto permite que comercios y grandes superficies abran domingos y festivos sin restricciones. La medida busca impulsar la economía local durante la temporada alta, pero ha generado malestar entre los pequeños comerciantes, que temen perder clientes frente a las cadenas. El ayuntamiento estudia recurrir la decisión, que ya está en vigor.
El comercio local busca alternativas digitales para competir en igualdad 💻
Frente a esta medida, los pequeños comercios de Oliva recurren a herramientas como tiendas online, aplicaciones de fidelización y gestión de inventarios en tiempo real para no perder terreno. Algunos han implementado sistemas de click & collect y promociones exclusivas para clientes recurrentes. El reto es ofrecer servicios que las grandes superficies no puedan replicar fácilmente, como atención personalizada y entregas rápidas. La tecnología se convierte así en un aliado para sobrevivir a este verano sin pausas.
El pequeño comercio: abrir en festivo o morir intentando no perder el cliente 😅
Mientras las grandes cadenas se frotan las manos pensando en los domingos de julio llenos de turistas, el tendero de la esquina se pregunta si merece la pena abrir la tienda para vender cuatro bolsas de pipas y un par de helados. La ley le obliga a decidir: o se suma al festivo o ve cómo el gigante de la esquina se lleva hasta el último cliente despistado. Al final, el único que gana siempre es el que vende aire acondicionado.