Cataluña ha instalado ocho puntos de control en la AP-7 para vigilar camiones y autobuses, con un coste de 4,4 millones de euros. El sistema pesa los vehículos a 200 km/h, lee matrículas para verificar seguro e ITV, y revisa tacógrafos para controlar descansos. Si detecta infracciones, avisa a los Mossos y a paneles en la vía. Para la ciudadanía, esto significa más seguridad en la autopista y menos riesgos por camiones sobrecargados o sin mantenimiento.
Tecnología de control sin detener el tráfico 🚛
El sistema, pionero en España, utiliza sensores de pesaje dinámico integrados en el asfalto que permiten medir el peso total del vehículo incluso a altas velocidades. Las cámaras de lectura de matrículas cruzan los datos con las bases de la DGT y de las aseguradoras en tiempo real. Si el tacógrafo digital muestra que el conductor ha superado las horas de conducción permitidas, el sistema lo detecta al instante. Toda la información se envía a los Mossos d’Esquadra, que pueden interceptar el vehículo en el siguiente área de servicio o salida.
Adiós a la excusa del se me pasó la ITV 😅
A partir de ahora, los conductores de camiones y autobuses tendrán que dejar de usar la clásica excusa de que no sabían que tenían el seguro caducado o la ITV pasada. El sistema lee la matrícula, consulta la base de datos y, en menos de lo que se tarda en decir me ha pillado el radar, ya tiene la infracción lista. Lo siguiente será que los paneles luminosos de la autopista empiecen a poner mensajes personalizados del tipo: Conductor del camión rojo, su tacógrafo dice que lleva 14 horas al volante. Pare en la siguiente área o llame a su jefe para pedir un aumento.