La próxima versión del kernel Linux 7.2 integrará soporte para la norma ACPI CPPC v4, creada por NVIDIA. Esta tecnología permite al sistema operativo comunicar al hardware cuándo el rendimiento es normal, buscando evitar sobrecalentamiento o consumo excesivo. Sin embargo, detrás de esta colaboración aparentemente altruista se esconde una estrategia de colonización del software libre con estándares propietarios.
Código abierto, pero control cerrado de los umbrales 🔒
Aunque el código fuente de ACPI CPPC v4 esté disponible, los parámetros finos que definen el rendimiento normal son establecidos exclusivamente por NVIDIA. El usuario no podrá modificar estos umbrales sin arriesgar garantías o estabilidad. Esto beneficia especialmente a los centros de datos de NVIDIA, donde sus chips optimizan su eficiencia, mientras que la competencia podría ver un rendimiento inferior al no poder adaptarse a esta norma parcialmente cerrada. El kernel se vuelve más grande y complejo para resolver un problema que el hardware debería gestionar por sí mismo.
El hardware se toma un café mientras el kernel hace su trabajo ☕
Así que ahora resulta que tu procesador, en lugar de autorregularse como hasta ahora, necesita que el kernel le diga si está trabajando normal o está echando humo. Es como si tu nevera te pidiera permiso para enfriar. Y lo mejor: NVIDIA define qué es normal, así que si tu gráfica AMD se calienta un poco, el kernel le dirá que baje el ritmo mientras las RTX siguen a toda máquina. Todo por el bien común, claro.