El plazo de obra del Tranvibús se ha extendido oficialmente hasta el 30 de septiembre, lo que retrasa su entrada en servicio para los ciudadanos. Aunque las obras muestran avances visibles, el nuevo cronograma implica más meses de espera para un sistema que promete aliviar atascos y mejorar la movilidad urbana. Los usuarios deberán continuar con alternativas de transporte mientras el proyecto busca cumplir su objetivo.
Avances técnicos en infraestructura y sistemas de control 🚊
Las labores se centran en la instalación de catenarias y la adecuación de las paradas, con un 70% de la obra civil completada. Los sistemas de señalización y control de tráfico están en fase de pruebas, integrando sensores para priorizar el paso del vehículo en intersecciones. La flota de unidades eléctricas ya se encuentra en proceso de calibración, aunque persisten ajustes en la sincronización con semáforos. La ampliación del plazo responde a retrasos en la conexión eléctrica de subestaciones.
La nueva fecha promete, como las dos anteriores 😅
Con este nuevo calendario, el Tranvibús ya acumula tres promesas de inauguración, como un amigo que siempre dice que llega en cinco minutos. Los conductores, mientras tanto, disfrutarán de más tiempo para familiarizarse con los atascos que el sistema promete reducir. Quizás para septiembre ya tengamos un récord de retrasos que supere al de las obras del metro, aunque sin la emoción de las excavaciones.