La Junta de Castilla-La Mancha ha presentado un proyecto de ley para ampliar la normativa sobre espectáculos públicos en espacios abiertos como plazas o parques. La medida busca garantizar la seguridad y el orden en eventos como conciertos y ferias, afectando directamente a la organización de actividades al aire libre. Se pretende equilibrar el ocio ciudadano con la convivencia vecinal, evitando molestias o riesgos derivados de aglomeraciones o ruidos excesivos.
Tecnología y control: sistemas para medir el ruido y el aforo 🎧
La aplicación de esta ley requerirá herramientas técnicas para su cumplimiento. Se prevé el uso de sensores acústicos que monitoricen los niveles de sonido en tiempo real, conectados a plataformas de gestión municipal. También se implantarán contadores de público mediante cámaras con visión artificial, capaces de alertar si se supera el aforo permitido en parques o plazas. Los organizadores deberán integrar estos sistemas en sus planes de seguridad, lo que implica una inversión en hardware y software de control. La normativa apunta a un modelo de eventos más medido y menos improvisado.
Adiós al concierto espontáneo en la plaza del pueblo 🎸
Con esta ley, el vecino que saca el equipo de música al balcón un sábado podría enfrentarse a más papeleo que un funcionario en hora punta. Eso sí, la plaza seguirá siendo un hervidero de actividad, pero ahora con un señor con tablet controlando los decibelios. Ya no valdrá eso de subir el volumen hasta que la abuela del tercero llame a la policía. Ahora la abuela tendrá una app para denunciar en directo. La diversión asegurada, pero con límites medidos por ingenieros de sonido.