Publicado el 20/06/2026 | Autor: 3dpoder

NTS Radio y Atonemo lanzan un reproductor para escapar del algoritmo

NTS Radio y la firma Atonemo han presentado un reproductor de 179 dólares diseñado para conectar a cualquier equipo de sonido doméstico. El dispositivo permite sintonizar las estaciones de NTS y sus mezclas seleccionadas por humanos, además de servicios como Spotify o Apple Music. Para el usuario, esto significa acceso a música sin algoritmos y con buena calidad de audio, aunque carece de Bluetooth por ahora. Es una opción para quienes buscan descubrimiento musical genuino en su equipo de casa.

Modern minimalist living room scene, a person pressing the play button on a compact NTS Radio x Atonemo streaming device, device connected via RCA cables to a vintage stereo amplifier and bookshelf speakers, glowing LED display showing human-curated radio mix without any recommendation algorithm interface, ceramic and wood textures contrasting with sleek matte black hardware, warm ambient light from a nearby floor lamp illuminating the audio setup, photorealistic cinematic product photography, shallow depth of field focusing on the device screen and cable connections, dust motes floating in soft golden hour light, high-fidelity audio equipment aesthetic

Cómo funciona este dispositivo de audio sin Bluetooth 🎧

El reproductor se conecta mediante cable auxiliar o USB a cualquier amplificador o altavoz activo. Su funcionamiento es simple: una vez emparejado con la app de NTS, el usuario puede navegar por las estaciones en vivo o acceder a sesiones archivadas. Internamente, el hardware está optimizado para streaming de alta fidelidad, usando códecs como AAC y MP3 a tasas de 320 kbps. La ausencia de Bluetooth es deliberada, según sus creadores, para priorizar la estabilidad de la conexión por cable y evitar la compresión adicional que introduce el protocolo inalámbrico.

El aparato que te salva de la dictadura del algoritmo (y de tu playlist de Spotify) 🎶

Por 179 dólares, este cajetín promete devolverte la fe en la humanidad demostrando que alguien, en algún lugar, aún elige canciones sin preguntarle a una IA qué más te gusta. Claro, tendrás que lidiar con un cable colgando de tu equipo, como en los viejos tiempos, y olvidarte de poner tu lista de running desde el móvil. Pero oye, si tu mayor drama existencial es que la radio algorítmica te repite a Bad Bunny, este artilugio te ofrece el lujo de que un desconocido de Londres decida por ti.