Publicado el 12/06/2026 | Autor: 3dpoder

Notas de corte por las nubes y empleos que nadie cubre

La publicación de las notas de la PAU en Andalucía está al caer, y con ella, la habitual subida de notas de corte en carreras como Medicina, Enfermería e Ingeniería Informática. La alta demanda de estos grados universitarios públicos obligará a los estudiantes a obtener puntuaciones más altas para conseguir una plaza. Esta situación es una contradicción directa con las necesidades reales del mercado laboral, que clama por más profesionales de los que el sistema educativo puede formar.

Estudiantes con mascarillas y batas blancas apiñados frente a una puerta metálica cerrada con un cartel de Medicina, mientras al otro lado del pasillo una oficina vacía muestra ordenadores apagados y sillas de oficina vacías con carteles de Se busca ingeniero informático y enfermero, contraste dramático entre la multitud y la soledad, estilo cinematográfico hiperrealista, iluminación fluorescente fría, textura de suelo de linóleo desgastado, reflejos en pantallas apagadas, atmósfera de tensión y paradoja laboral

El algoritmo de la escasez: demanda vs. capacidad del sistema 📉

Mientras las notas de acceso se disparan, el mercado laboral español necesita incorporar a miles de desarrolladores, enfermeros y médicos. La paradoja es evidente: la oferta de plazas universitarias no crece al mismo ritmo que la demanda de estudiantes ni que la necesidad de empleados. Si analizamos los ratios, el número total de estudiantes que acceden a estas carreras es inferior al de vacantes sin cubrir en el sector tecnológico y sanitario. Un desajuste que parece diseñado para mantener la tensión selectiva.

Spoiler: aprobar no garantiza un trabajo, pero tampoco entrar 🤡

El sistema es tan generoso que te pide un 13.5 para entrar a Informática, pero luego las empresas te ruegan que trabajes con ellos por un sueldo digno. Es como si para comprar un billete de autobús te pidieran un máster en conducción, y al subir, el conductor te dijera que no sabe cómo se arranca el vehículo. Al final, el drama no es solo entrar en la carrera, sino salir de ella para encontrarse con un mercado que te espera con los brazos abiertos, pero al que no dejan llegar suficientes pasajeros.