La firma estadounidense ha presentado un nuevo modelo de zapatilla fabricado mediante impresión 3D. El diseño rompe con lo visto hasta ahora y apunta a un futuro donde cada pieza se adapte al pie del usuario. Aunque la producción sostenible es un punto fuerte, el precio de salida será elevado. La pregunta es si esta tecnología llegará a las tiendas de barrio o se quedará en un capricho de coleccionista.
Fabricación capa a capa: así funciona la nueva tecnología 🖨️
El proceso utiliza un polímero termoplástico que se deposita en capas sucesivas para formar la suela y el upper. Este método elimina el desperdicio de material típico de los cortes tradicionales. Además, permite ajustar la densidad y flexibilidad según la pisada del cliente. Nike ha optimizado el tiempo de producción a menos de una hora por par, aunque la personalización masiva aún requiere un escaneo previo del pie. El reto técnico está en escalar esto sin perder precisión.
Zapatillas 3D: perfectas para pisar Lego sin quejarte 😅
La suela impresa promete una amortiguación tan exacta que podrías caminar sobre clavos sin inmutarte. O al menos eso dicen los de marketing. En la práctica, seguro que el primer modelo saldrá con un fallo de software y tendrás que reiniciar las zapatillas como si fueran un router. Y cuando se estropee la suela, olvídate de repararla: toca imprimir otra desde cero. Eso sí, podrás presumir de tener los pies en el futuro mientras tu cartera llora en el presente.