La Diputación de Teruel ha unido a Nazareth Castellanos y Yolanda Castaño en un diálogo que cruza neurociencia y poesía. El evento, abierto al público, busca acercar el conocimiento complejo de forma amena. Una iniciativa que demuestra que la cultura local puede ser un puente entre disciplinas, fomentando el pensamiento crítico y la creatividad en la comunidad turolense.
Sinapsis y sonetos: el hardware de las emociones 🧠
Desde la perspectiva técnica, Castellanos explicó cómo el cerebro procesa el lenguaje poético. Las metáforas activan redes neuronales asociadas a la emoción y la memoria, similar a cómo un algoritmo de IA procesa datos no estructurados. La poesía, al igual que un código eficiente, optimiza conexiones sinápticas. La charla evidenció que la neurociencia y las humanidades comparten un sustrato común: la necesidad de estructurar información para generar significado.
El cerebro poeta: cuando las neuronas riman solas ✨
Lo mejor de todo es que, mientras la neurocientífica explicaba que el hipocampo se ilumina con un buen verso, el público se preguntaba si su propio cerebro ardía al escuchar poemas de amor. Al final, muchos salieron con la duda de si su falta de rima al hablar es un fallo neuronal o simple vagancia. La iniciativa, eso sí, logró que nadie se durmiera, algo que ni el mejor powerpoint de estadísticas consigue.