El director italiano Riccardo Muti pisa por primera vez el Festival de Granada el 28 de junio. En el 75º aniversario, dirige un programa con obras de Verdi, Falla y Ravel. El concierto se celebra en la Alhambra, ofreciendo a la ciudadanía una velada de música clásica de primer nivel. Es una cita histórica que combina patrimonio y arte sin necesidad de viajar fuera.
Cómo la acústica y la logística elevan la experiencia sonora 🎵
La Alhambra no es un auditorio cualquiera. Su sonido depende de la posición del escenario y del viento. Los técnicos del festival ajustan la disposición de la orquesta para minimizar la reverberación natural de los muros nazaríes. Además, se instala un sistema de refuerzo sonoro direccional que evita molestar a los vecinos del Albaicín. Muti, conocido por su exigencia, revisa cada detalle para que Verdi suene limpio y Ravel no se pierda entre columnas.
Lo que calla Muti: el sudor bajo el frac en junio 🌡️
Que nadie se engañe: Muti sudará bajo el frac granate mientras dirige. Junio en Granada no es clemente, y la Alhambra no tiene aire acondicionado. Los músicos de la orquesta harán equilibrios para no resbalar con el sudor en el podio. Eso sí, el público podrá presumir de haber aguantado estoicamente el calor por arte. La cultura, se sabe, también es resistencia térmica.