El traslado de funcionarios a una nueva Ciudad Administrativa suena a avance, pero la realidad es que si no se reduce la burocracia, solo cambiaremos de ubicación el mismo caos. Gastar millones en infraestructura mientras se recortan plantillas o se cronifican las listas de espera es una contradicción que no resuelve el problema de fondo.
Digitalización real o solo un cambio de enchufe 🖥️
La solución no está en el hormigón, sino en un plan de digitalización efectiva que elimine procesos duplicados y automatice trámites. Vincular la mudanza a la contratación de más personal administrativo y a la implantación de sistemas interoperables evitaría que las colas se trasladen de un mostrador a otro. Sin esto, la nueva sede será un monumento a la ineficiencia.
El traslado: de la cola del mostrador a la cola del ascensor 🏢
Porque lo que realmente necesitamos es esperar tres horas en un vestíbulo con vistas al jardín en lugar de hacerlo en un sótano sin ventanas. Un avance, sin duda. Ahora los funcionarios podrán perderse por pasillos más amplios buscando el sello correcto, y los ciudadanos disfrutarán de asientos más cómodos mientras les dicen que vuelvan mañana. Todo sea por la modernidad.