Publicado el 15/06/2026 | Autor: 3dpoder

Motorslice: color, cemento y dos personas contra el mundo

Motorslice, el nuevo proyecto de un equipo de dos desarrolladores, apuesta por un mundo industrial de enormes estructuras de concreto bañadas en colores vivos. Inspirado en títulos como Shadow of the Colossus y Mirror´s Edge, el juego prioriza una navegación visual clara y rápida. Lejos del caos habitual, el uso del color amarillo guía al jugador de forma intuitiva, demostrando que un pequeño estudio puede ofrecer una experiencia atractiva y funcional con recursos limitados.

two developers working at a concrete desk with monitors, one pointing at a yellow-painted structural beam on screen, the other adjusting a 3D model of a cement tower, industrial workspace with exposed pipes and vibrant yellow accents, cinematic technical illustration, photorealistic render, dramatic shadows from overhead workshop lights, scattered game design sketches and mechanical blueprints on the table, demonstrating intuitive color-coded navigation design, ultra-detailed concrete textures, warm industrial color palette

El motor tras las sombras: diseño con poco y buen ojo 🎨

La clave técnica de Motorslice reside en su dirección de arte. Con un equipo reducido, cada polígono cuenta y cada color tiene una función. El amarillo no es decorativo: señala caminos, puntos de agarre y zonas seguras, eliminando la necesidad de tutoriales densos. El sombreado plano y las texturas limpias reducen la carga gráfica, permitiendo que el juego funcione bien en hardware modesto. Esta economía visual no es pobreza, sino precisión: cada elemento está donde debe estar para que el jugador no se pierda entre tanto hormigón.

Hormigón armado y dos cafeteras (una para cada uno) ☕

Que dos personas hayan creado un mundo de pilares de cemento y plataformas coloridas sin morir en el intento ya es un logro. Lo siguiente será ver si los jugadores se pierden menos que los propios desarrolladores buscando bugs. Porque sí, el juego guía con colores, pero si te caes al vacío, no esperes que el amarillo te devuelva la vida. Al menos sabrás que fue bonito mientras duraba.