El Mont-Saint-Michel, joya del patrimonio mundial, dejará de ser administrado de forma conjunta. Tras meses de tensiones con el Centro de Monumentos Nacionales, un organismo público industrial y comercial (EPIC) asumirá el control total. El objetivo es simplificar la gestión del sitio, mejorar la experiencia del visitante y garantizar su conservación a largo plazo.
Un EPIC para optimizar la logística y la conservación digital 🏰
La nueva gestión unificada permitirá centralizar sistemas de control de aforo, monitorización estructural y mantenimiento preventivo. Se prevé la integración de sensores IoT para medir humedad y vibraciones en las murallas, así como un sistema de ticketing digital que reduzca colas. La administración única busca eliminar los conflictos de competencias que retrasaban obras y actualizaciones tecnológicas en el recinto.
Adiós al CMN: la abadía se queda sin su otro padre 😅
Tras la ruptura, el Centro de Monumentos Nacionales se queda con las ganas de seguir poniendo pegatinas de entrada en la taquilla. El EPIC, cual nuevo casero, promete menos burocracia y más orden. Eso sí, los turistas seguirán pagando lo mismo por subir las escaleras, pero al menos ahora sabrán a quién echar la culpa si la marea les pilla desprevenidos.