El filósofo británico Simon Critchley, con pasado obrero y punk, publica un ensayo que explora la espiritualidad desde lo cotidiano. Critchley sostiene que artistas como Rosalía canalizan conceptos trascendentales en su música, invitando a la ciudadanía a reflexionar sobre experiencias místicas sin necesidad de religiones organizadas. La conexión entre lo divino y lo popular se vuelve más accesible.
El algoritmo como canal de lo trascendental en el desarrollo digital 🎧
En el ámbito tecnológico, esta idea resuena con la forma en que los algoritmos de recomendación musical detectan patrones emocionales. Plataformas de streaming analizan datos de escucha para conectar a usuarios con canciones que evocan estados espirituales. Desde el desarrollo, se optimizan modelos de machine learning que identifican pistas con letras sobre misticismo, logrando que la experiencia digital refleje búsquedas humanas de significado más allá de lo material.
La app de meditación que se quedó sin batería en el nirvana 🔋
Critchley habla de experiencias místicas, pero seguro nunca probó a meditar con una app que se cierra por falta de batería justo cuando alcanzabas la paz interior. O peor: que el algoritmo te recomiende una playlist de Rosalía cuando pediste mantras tibetanos. Al final, lo trascendental se reduce a buscar un cargador y preguntarse si el universo conspira contra tu wifi.