Canonical ha soltado una nueva versión de Mir, la 2-27, esas librerías que dan vida a las interfaces gráficas en Linux. Esta actualización se centra en mejorar el soporte para Wayland, permitiendo a los programas elegir entre decoraciones del servidor o del cliente. También trae cambios en el código Rust para manejar eventos y errores, junto con correcciones varias y un sistema de registro renovado. Para el usuario de a pie, esto se traduce en escritorios más estables y con opciones de personalización extra.
Soporte ampliado para Wayland y código Rust optimizado 🖥️
La novedad principal de Mir 2-27 es la flexibilidad en las decoraciones de ventanas. Ahora las aplicaciones pueden decidir si usan las que ofrece el servidor Wayland o las suyas propias, un detalle técnico que evita conflictos visuales. En el apartado de Rust, se han ajustado los manejadores de eventos y errores, haciendo que el código sea más limpio y predecible. Además, el nuevo sistema de registro promete facilitar la depuración de fallos, mientras que las correcciones de bugs apuntan a una mayor estabilidad general en entornos Linux.
Canonical pule Mir: ahora con menos bugs y más orden 🛠️
Canonical vuelve a la carga con Mir, esa librería que prometía ser el centro del universo gráfico y que, tras años de idas y venidas, sigue dando guerra. La versión 2-27 llega con correcciones y un sistema de registro que, ojalá, sirva para que los desarrolladores no tengan que adivinar por qué se les cuelga el escritorio. Y lo de elegir entre decoraciones del servidor o del cliente suena muy bien, hasta que te das cuenta de que, al final, siempre acabas con el tema por defecto porque configurar es para valientes.