Publicado el 28/06/2026 | Autor: 3dpoder

Milei en Madrid: menos Estado, más ética y cero regulaciones

El presidente argentino Javier Milei presentó en Madrid su receta de buen gobierno, con críticas directas a políticos que, según dijo, tienen manos porosas o roban joyas, en clara alusión a casos de corrupción del PSOE. Defendió eliminar regulaciones para crecer, como ya hizo en Argentina al suprimir 16.000 normas. Para la ciudadanía, esto significa menos burocracia y más libertad económica, aunque con un enfoque moral estricto que busca reducir el tamaño del Estado.

Javier Milei en un escenario de Madrid rompiendo una pila de documentos legales con un sello de Estado, mientras detrás una multitud levanta manos vacías y transparentes, simbolizando manos porosas, y una figura política huye con joyas brillantes cayendo de sus bolsillos, estilo cinematográfico fotorrealista, iluminación dramática de reflector, acción dinámica de destrucción burocrática, ética visualizada como luz limpia sobre la multitud, cero regulaciones representadas por cadenas rotas en el suelo, fondo de edificios gubernamentales desvaneciéndose en humo, ultra detallado, texturas metálicas y papelería oficial, render técnico hiperrealista.

Cómo la desregulación acelera la innovación tecnológica 🚀

Milei plantea que eliminar trabas normativas permite a startups y pymes desarrollar software y hardware sin esperar permisos eternos. En Argentina, la reducción de 16.000 reglas agilizó la creación de empresas tecnológicas y redujo costos de cumplimiento legal. Para el sector, esto implica lanzar productos al mercado en semanas en vez de meses. Sin embargo, advierte que la libertad económica debe ir acompañada de un código ético que evite abusos, priorizando la transparencia sobre la burocracia.

El manual del político que no roba ni joyas ni tiempo ⏳

Milei dejó claro que gobernar no es coleccionar relojes ni collares, sino eliminar papeles. Su modelo promete que cualquier ciudadano podrá abrir un negocio sin pedir permiso a un funcionario que, quizás, esté ocupado contando sus joyas. La ironía es que, mientras algunos políticos europeos discuten sobre ética, Milei propone un Estado tan pequeño que no haya espacio para esconder ni un anillo. Al final, menos regulación y más libertad: el mejor antídoto contra las manos porosas.