Un equipo de las universidades de Zúrich ha desarrollado microrobots que combinan células madre y nanopartículas para tratar lesiones de médula espinal. En pruebas con animales, estos dispositivos guiaron las células hasta el tejido dañado y aplicaron campos magnéticos para regenerar nervios, lo que mejoró la movilidad. Para la ciudadanía, esto representa un posible avance en terapias contra la parálisis, sin necesidad de electrodos invasivos.
Cómo funcionan los robots celulares magnéticos 🧲
Los microrobots consisten en células madre humanas recubiertas con nanopartículas magnéticas. Al inyectarlos, un campo magnético externo los dirige con precisión hacia la lesión espinal. Una vez allí, otro campo magnético activa las nanopartículas, estimulando la regeneración de neuronas y la formación de nuevas conexiones. En ratas con parálisis, el tratamiento logró que volvieran a caminar parcialmente. Los investigadores señalan que, aunque falta validación en humanos, la técnica evita cirugías complejas y podría adaptarse a otras lesiones del sistema nervioso.
Adiós a la excusa de que el imán de la nevera no sirve para algo 🧿
Ahora resulta que los imanes no solo sirven para sujetar la lista de la compra o para perder las llaves en la puerta del frigorífico. Estos científicos han logrado que unas células madre viajen por el cuerpo como si fueran trenes de juguete, todo gracias a campos magnéticos. Lo siguiente será que nos vendan un kit de reparación espinal en el supermercado, entre los imanes decorativos y los posavasos. Mientras tanto, los que tenemos problemas de espalda solo podemos esperar que la ciencia no pierda el norte magnético.