Sabemos que los microplásticos ya están en el aire, el agua y nuestros cuerpos. Sin embargo, como no hay un estudio que demuestre al 100% que nos matan, seguimos fabricando envases que duran cinco minutos y ropa sintética que se deshace en cada lavado. Las empresas callan y los políticos miran hacia otro lado mientras el plástico se acumula.
Filtros obligatorios: la tecnología que nadie quiere instalar 🛠️
Existen soluciones técnicas viables y maduras, como filtros de malla fina para lavadoras que atrapan las fibras sintéticas, o sistemas de captura en los desagües de neumáticos. Su coste es bajo comparado con el daño ambiental. Pero fabricantes y legisladores prefieren esperar a que la ciencia confirme el desastre antes de actuar. Aplicar el principio de precaución sería más barato que la factura médica futura.
Pero no pasa nada, seguro que el cuerpo lo recicla solo 🤔
Claro, porque nuestro hígado tiene un modo turbo para procesar polímeros artificiales que ni siquiera existían hace un siglo. Mientras tanto, seguimos comprando agua embotellada con sabor a plástico y camisetas que sueltan confeti cada vez que las lavamos. Pero tranquilos, que las empresas ya están investigando cómo venderte la pastilla para eliminar microplásticos. Negocio redondo.