La Universidad de East London ha puesto el foco en el río Támesis para medir la contaminación por microplásticos. Desde Teddington hasta Southend, siete puntos de muestreo servirán para analizar si la cantidad de estos residuos crece o decrece, y cómo el clima influye en su distribución. Un trabajo que busca proteger la salud pública.
Ciencia ciudadana y sensores: la tecnología al servicio del río 🌊
El equipo emplea filtros de malla fina y espectroscopía Raman para identificar partículas menores a 5 mm. Los datos se cruzarán con registros meteorológicos y mareas. Este enfoque permite distinguir entre fibras sintéticas de ropa y fragmentos de envases. La meta es generar un mapa de concentración que ayude a diseñar políticas de reducción de plásticos en el consumo humano.
El Támesis: de cloaca victoriana a buffet de plásticos 🐟
El río ha pasado de ser un vertedero del siglo XIX a un moderno menú de microplásticos para peces y, de paso, para nosotros. Ahora resulta que, además de salmones, podemos encontrarnos con poliéster reciclado en el plato. Menos mal que la ciencia llega para salvar la cena, aunque el sabor a polietileno siga siendo difícil de quitar.