Un microagujero negro primordial, del tamaño de un átomo, podría atravesar nuestro planeta en segundos. Este objeto, originado en los primeros instantes del universo, dejaría a su paso una firma sísmica inconfundible y liberaría una cantidad masiva de energía térmica en el manto terrestre. No habría explosión, sino un túnel de plasma y ondas de choque.
La firma técnica de un impacto subatómico 🌍
Si atravesara la Tierra, los sismógrafos detectarían un patrón de ondas longitudinales y transversales muy específico, diferente a un terremoto. El canal creado colapsaría instantáneamente por la presión, pero el calor residual en el manto generaría una anomalía térmica localizada. Los científicos podrían rastrear este evento analizando las variaciones en la densidad de las capas internas del planeta.
El agujero que te deja sin conexión ⚡
Lo peor no sería el túnel, sino su puntualidad. Llega, perfora el núcleo de hierro, y se va sin avisar, dejando a los geólogos con un dato sísmico raro y un calor residual incómodo. Mientras tanto, los demás seguimos discutiendo si el wifi funciona o si el café está muy caro. Un agujero negro sin sentido del humor, vaya.