La saga vuelve en febrero de 2027 con un tráiler que promete sigilo en el Moscú postapocalíptico. El nuevo protagonista, apodado El Extraño, se enfrenta a un líder corrupto. La fórmula es conocida: túneles oscuros, mutantes y una crítica al poder que, por estar ambientada en un mundo ficticio, no incomoda a nadie en el real.
Gráficos nuevos, jugabilidad de siempre 🎮
El motor gráfico luce texturas mejoradas y efectos de iluminación más realistas, pero la base jugable repite el esquema de entregas anteriores: movimientos lentos, gestión de munición y combates en espacios cerrados. No hay innovación en la mecánica de sigilo ni en la estructura de niveles. La tecnología avanza, pero la experiencia de juego se mantiene idéntica a lo visto en 2019.
Pagar 70 pavos por sentirse revolucionario 💸
El ciudadano medio compra la ilusión de transgresión al enfrentarse a un líder corrupto virtual, mientras la industria convierte el descontento social en producto. Lo mejor de todo es que, al apagar la consola, el régimen sigue igual y tú sigues en el sofá. Eso sí, con una skin de rebelde que te costó 70 euros. Barato para una revolución que no existe.