Mercedes actualizará su SUV GLC térmico en 2027 con un lavado de cara, manteniendo motores de gasolina, diésel e híbridos enchufables. Para la ciudadanía, esto significa que seguirá habiendo opciones con combustión, con mejoras en eficiencia y autonomía eléctrica. La marca no abandona los motores tradicionales pese al éxito del GLC eléctrico. Conclusión: los compradores podrán elegir entre tecnología eléctrica y térmica actualizada.
Más eficiencia y autonomía para los motores de siempre 🔧
El lavado de cara del GLC se centrará en retoques estéticos y en la optimización de los propulsores. Las mecánicas diésel y gasolina recibirán ajustes para reducir consumos y emisiones. Los híbridos enchufables ampliarán su autonomía eléctrica, superando los 100 km en ciclo WLTP. La plataforma no cambia, pero se actualizarán sistemas de asistencia y conectividad. Mercedes busca mantener vivo el motor térmico mientras la electrificación avanza a su ritmo. Una apuesta sensata para quienes no quieren depender de un enchufe.
El GLC térmico sobrevive: los enchufes aún no mandan ⛽
Mientras los fabricantes compiten por ver quién entierra antes el motor de combustión, Mercedes parece haber recibido el mensaje de que no todo el mundo quiere vivir pegado a un cargador. El GLC térmico seguirá ahí, como ese amigo que nunca falla, aunque suene un poco más de la cuenta. Los puristas del diésel pueden respirar tranquilos: aún hay esperanza. Y los que apuestan por el eléctrico, también tienen su versión. Total, para gustos, colores... o motores.