Los primeros libres del GP de Austria han dejado una imagen clara: Mercedes es el equipo a batir. Kimi Antonelli encabezó un doblete de las flechas de plata, por delante de George Russell. En el otro extremo, Fernando Alonso cerró la tabla con un tiempo a 3.5 segundos del mejor, confirmando que Aston Martin aún no encuentra el rumbo en este trazado rápido. 🏎️
El W16 se adapta mejor al Red Bull Ring que el AMR25 🔧
La pista austriaca, con sus curvas de baja velocidad y largas rectas, exige tracción y eficiencia aerodinámica. El Mercedes W16 ha mostrado un equilibrio envidiable en ambos sectores, mientras que el Aston Martin AMR25 sufre en la salida de las curvas lentas y pierde tiempo en las rectas por una resistencia al avance superior. La diferencia de 3.5 segundos no es un error: es la brecha real entre un coche optimizado y otro que aún busca soluciones básicas de puesta a punto.
Alonso, tres segundos y medio de meditación sobre el asfalto 🧘
Ver a Fernando Alonso cerrando la tabla no es algo que muchos esperasen, pero la realidad es tozuda. Mientras Antonelli y Russell peleaban por décimas, el asturiano disfrutaba de un paseo turístico por Estiria a ritmo de crucero. Eso sí, si alguien puede convertir un último puesto en un milagro de puntos el domingo, es él. Mientras tanto, los aficionados españoles ya calculan cuántos segundos perdería un Fiat Multipla contra estos F1.