Publicado el 27/06/2026 | Autor: 3dpoder

Mario Volador causa estragos inesperados en Super Mario Galaxy

La reciente reedición de Super Mario Galaxy en la colección Super Mario 3D All-Stars ha revelado un curioso fallo técnico. Los jugadores han reportado que, al activar la transformación de Mario Volador, el personaje comienza a volar de manera descontrolada e impredecible. Este comportamiento, aunque no bloquea el progreso, puede desorientar a quienes buscan una experiencia fluida. El error parece surgir en momentos específicos, alterando la física del juego sin previo aviso.

Mario volador transformación de Super Mario Galaxy en Nintendo Switch, personaje flotando descontrolado en el espacio estelar, brazos extendidos y piernas girando mientras estrellas y monedas se dispersan caóticamente a su alrededor, fondo de galaxia con planetas borrosos, líneas de trayectoria de vuelo erráticas en rojo y azul, mostrando el fallo de física del juego, durante una partida en la consola con Joy-Con conectados, estilo cinematic technical illustration, iluminación dramática de neón, texturas de polígonos 3D visibles, ultra detallado render fotorrealista

Un fallo técnico en la física del personaje 🛸

El error se origina en la forma en que el motor del juego maneja las transiciones entre la gravedad planetaria y el vuelo libre. En la versión original de Wii, la lógica de Mario Volador estaba ajustada a un hardware específico. Al portar el código a Switch, ciertos parámetros de velocidad y rotación no se tradujeron con precisión. Esto provoca que, al realizar un giro brusco o entrar en una zona de gravedad baja, el personaje acumule impulso de forma anómala, resultando en un vuelo errático que ignora las colisiones previstas.

¿Mario piloto automático o simple despiste? 🤔

Parece que Mario decidió tomar lecciones de vuelo por su cuenta, aunque sin mucho éxito. El error convierte al fontanero en una especie de helicóptero borracho que ignora las setas y las monedas. Si estabas planeando un speedrun, olvídalo: ahora Mario vuela cuando le da la gana, como si hubiera bebido demasiado champiñón. Al menos, el fallo es inofensivo y solo sirve para arrancar una sonrisa a los más pacientes.