La escritora María Oruña publica La Cámara de las Maravillas, un thriller ambientado en el mercado negro del arte. En paralelo, denuncia la nueva ley francesa que permite devolver obras incautadas, pero excluye el periodo napoleónico. Según Oruña, esta omisión es una trampa que deja fuera cuadros de artistas como Murillo, considerados patrimonio español.
Blockchain y registro digital para rastrear el arte expoliado 🔗
La tecnología blockchain permite crear un registro inmutable de procedencia de obras de arte. Cada transacción y cambio de propiedad queda sellado en una cadena de bloques, lo que dificulta la falsificación de documentos históricos. Expertos proponen que España digitalice sus archivos de expolios napoleónicos y los vincule a bases de datos internacionales. Así, cualquier cuadro de Murillo en un museo francés podría ser identificado y reclamado con pruebas digitales verificables.
La ley francesa: devolvemos, pero no tanto 🎭
Francia dice que quiere devolver obras expoliadas, pero excluye el expolio más rentable de su historia. Es como si un ladrón devolviera la cartera, pero se quedara con el reloj porque el reloj es de una época anterior a la invención de la cartera. Oruña lo llama trampa; nosotros lo llamamos cinismo con clase. Eso sí, si usamos blockchain, al menos sabremos dónde está el reloj.