Anna Öhrling, experta en publicidad sostenible, plantea un desafío directo a las marcas: para ser relevantes deben ofrecer algo útil que trascienda sus productos, como consejos prácticos o apoyo en políticas sociales. La ciudadanía, cansada de promesas vacías, exige un interés genuino. La confianza no se compra, se demuestra con acciones concretas y coherentes.
El miedo a la IA frena el talento joven 🤖
Öhrling advierte que excluir a jóvenes por usar inteligencia artificial es un error estratégico. La industria necesita su curiosidad y frescura para innovar. La IA es una herramienta, no un sustituto del criterio humano. Ignorar a esta generación no solo limita la creatividad, sino que deja a las marcas sin la capacidad de conectar con un mercado que ya vive inmerso en lo digital.
Contrata al becario, que sabe lo que hace 😅
Resulta curioso ver a directivos temblar ante un chatbot mientras el becario de turno lo usa para organizar la agenda. Quizás el problema no es la inteligencia artificial, sino que los jefes no entienden cómo funciona. Mientras tanto, la marca sigue sin ofrecer nada útil, pero oye, al menos tiene un logo bonito y un eslogan en latín.