El cantante onubense Manuel Carrasco ofreció un concierto en Sevilla que congregó a miles de asistentes. El espectáculo combinó un potente montaje visual con su repertorio de baladas y ritmos flamencos. Para la ciudad, el evento supone un impulso al ocio cultural, aunque también genera retos logísticos por las aglomeraciones y el ruido en los alrededores del recinto.
La ingeniería de sonido detrás del directo 🎧
Para un evento de esta escala, la tecnología de audio resulta clave. Se emplearon sistemas de line array con altavoces direccionales para cubrir las gradas sin exceder los límites de decibelios en zonas residenciales. La consola digital permitió ajustes en tiempo real mediante ecualización paramétrica y compresión multibanda. También se usaron micrófonos inalámbricos con cifrado de frecuencia para evitar interferencias en un entorno con alta densidad de señales móviles y WiFi.
Vecinos: entre el palmeo y el tapón de cera 😅
Mientras los fans coreaban Soy de la calle, los vecinos de Triana debatían si el temblor de sus ventanas era el bajo del escenario o un terremoto de grado 3. Los más previsores agotaron las existencias de tapones en farmacias, y algún audaz intentó vender su plaza de garaje como palco VIP con vistas al caos circulatorio. Al final, todos coinciden: mejor Carrasco que una obra municipal con martillo neumático.