El director de Ori, Thomas Mahler, ha señalado que Xbox no está generando suficientes juegos imprescindibles para sostener Game Pass. Comparó el servicio con plataformas de streaming de cine, donde la falta de estrenos potentes desincentiva la suscripción. Para el usuario común, esto plantea una duda real: merece la pena pagar cada mes si el catálogo no ofrece experiencias de alto nivel?
El desafío técnico de sostener un catálogo competitivo 🎮
Mahler sostiene que el modelo de suscripción exige un flujo constante de lanzamientos de calidad, algo que Xbox no ha logrado equilibrar. Desde una perspectiva de desarrollo, mantener un servicio así requiere una producción interna robusta y acuerdos con estudios externos. Sin títulos que generen conversación, el servicio corre el riesgo de perder suscriptores, lo que obligaría a recortes en estudios o a subir precios para cubrir costes operativos.
Game Pass: el buffett de juegos donde a veces solo hay pan y agua 🍽️
O sea, que pagas una cuota mensual esperando un banquete de triple A y terminas rebuscando entre indies para encontrar algo que te enganche más de dos horas. Mahler tiene razón: si el servicio fuera un restaurante, ya habría críticas por servir demasiados entrantes y pocos platos fuertes. Al menos, mientras decides si cancelas, siempre puedes echarle un vistazo a la sección de próximos lanzamientos... y rezar.