El presidente Macron celebró la novena cumbre Choose France en Versalles, anunciando proyectos de inversión extranjera con valor récord. Sin embargo, la industria francesa arrastra dos años de dificultades. Para la ciudadanía, esto significa que las promesas de empleo y reactivación local llegan a un ritmo mucho más lento que los titulares oficiales.
La brecha tecnológica entre el capital extranjero y la producción local 🔧
Los proyectos anunciados se centran en baterías, hidrógeno verde y semiconductores, sectores de alta tecnología. Pero estas fábricas requieren perfiles especializados que no siempre existen en las regiones donde se instalan. La cadena de suministro local sigue dependiendo de componentes importados, y los plazos de construcción se alargan por trámites burocráticos. La reindustrialización no es solo instalar una nave; falta formación y logística.
Choose France: donde los inversores cenan caviar y los obreros esperan las migajas 🥂
Mientras Macron brindaba con los CEOs en el palacio, en las afueras de París una fábrica de piezas de automóvil anunciaba un ERTE. La cumbre promete 15.000 empleos en tres años, pero los sindicatos locales calculan que, al ritmo actual, para entonces habrán cerrado el doble de talleres. Algo así como invitar a tus amigos a una cena de lujo mientras en la cocina se quema la sopa.