En 1483, dos niños desaparecieron en la Torre de Londres. Eduardo V y Ricardo de Shrewsbury, herederos al trono inglés, fueron encerrados por su tío, Ricardo III, y nunca más se les vio con vida. Siglos después, aún debatimos quién los asesinó y dónde están sus huesos. Un misterio que mezcla política, ambición y un final incierto.
Escaneando huesos reales con tecnología forense 🧬
En 1933, se examinaron unos restos hallados bajo una escalera de la Torre. Los análisis de la época no fueron concluyentes. Hoy, con técnicas modernas como el ADN mitocondrial y la datación por carbono, se podría resolver el caso. Un equipo de la Universidad de Leicester ha propuesto exhumar los supuestos restos de los príncipes para cotejarlos con el genoma de sus descendientes vivos. La ciencia forense actual permitiría confirmar identidad y causa de muerte, algo imposible en el siglo XV.
Ricardo III, el tío que no cuidaba a los niños 👑
Ricardo III se coronó rey mientras sus sobrinos desaparecían. Su defensa oficial era que los niños estaban a salvo, pero nadie les vio salir de la Torre. Si hubiera existido un GPS medieval, habría ahorrado muchos debates. Lo más probable es que acabaran en un agujero bajo una escalera, un final poco glamuroso para unos príncipes. Al menos, no les tocó vivir el Brexit.