En las profundidades del océano de DC Cómics hay un equipo que quedó varado en la historia: Los Diablos del Mar (The Sea Devils). Creados por Robert Kanigher y Russ Heath, estos aventureros submarinos debutaron en 1961 como especialistas en misiones acuáticas. Sin poderes ni capas, dependían de su ingenio y tecnología para enfrentar amenazas bajo el agua. Su popularidad fue breve y hoy son un recuerdo borroso para los lectores.
Trajes presurizados y vehículos: la tecnología que los mantenía a flote 🌊
El equipo usaba trajes de buceo modificados con sistemas de comunicación integrados y cascos de acero para soportar la presión oceánica. Su transporte principal era un submarino compacto con propulsores de alta velocidad, diseñado para maniobrar en fosas marinas. Kanigher y Heath incorporaron detalles técnicos como cámaras de descompresión portátiles y armas sónicas no letales. Cada elemento buscaba verosimilitud, aunque las reglas de la ciencia ficción de la época permitían ciertas licencias. El resultado era funcional pero sin alardes.
Ellos tenían un delfín como mascota, no necesitas más datos 🐬
El punto más curioso del grupo era su mascota: un delfín llamado Fluf. Sí, un delfín con nombre de peluche. En medio de combates contra monstruos marinos y espías soviéticos, el animal aparecía para dar un toque simpático. Los Diablos del Mar se tomaban tan en serio a sí mismos que nadie notó lo absurdo de tener un cetáceo como compañero. Quizás por eso DC prefirió mantenerlos en el fondo del mar del olvido.