Tres ayuntamientos londinenses, Tower Hamlets, Hackney y Lewisham, han presentado una demanda contra el alcalde Sadiq Khan por reducir unilateralmente el objetivo de vivienda asequible del 35% al 20% en nuevos proyectos. La decisión se tomó sin consultar a los distritos, mientras la ciudad necesita 88.000 hogares anuales y apenas se construyeron 31.000 en el último año. Las listas de espera alcanzan cifras récord.
Planificación urbana y algoritmos de asignación 🏙️
Los sistemas de asignación de vivienda pública en Londres dependen de modelos algorítmicos que priorizan casos de emergencia y antigüedad en listas. Con menos unidades asequibles, la presión sobre estos sistemas aumenta. Los ayuntamientos denuncian que el recorte no considera datos de demanda real ni proyecciones demográficas. La tecnología de gestión de datos, lejos de optimizar recursos, se enfrenta a una escasez que ningún algoritmo puede resolver si la oferta no crece.
El truco del alcalde para construir menos 🏗️
La brillante solución de Sadiq Khan para la crisis de vivienda es simple: bajar el listón de lo que se considera asequible. Así, en lugar de construir más hogares, se construyen menos, pero con la etiqueta de asequible. Es como un chef que, para ahorrar ingredientes, reduce el tamaño de la ración pero la llama menú degustación. Los vecinos, mientras tanto, siguen durmiendo en sofás y pagando alquileres de astronauta.