El alcalde Sadiq Khan ha anunciado una inversión de 100 millones de libras para construir 7,000 viviendas en el este de Londres, inspirándose en el modelo de Singapur donde el Estado impulsa el desarrollo directo. La promesa es que un 30% de las casas sean asequibles, una medida que busca aliviar la crisis habitacional de la capital británica.
El modelo Singapur y sus límites técnicos en Londres 🏗️
Singapur construye el 80% de sus viviendas gracias a un control estatal del suelo y una planificación centralizada. En Londres, el Ayuntamiento carece de esa propiedad masiva de terrenos y la burocracia local es más compleja. El plan implica acuerdos con promotores privados y municipios, lo que ralentiza los plazos. Además, la estabilidad política de Singapur contrasta con los cambios de gobierno en Reino Unido, que pueden alterar las prioridades de financiación y regulación urbanística.
Viviendas asequibles, pero sin el clima de Singapur 🌧️
La idea suena bien sobre el papel: construir como en Singapur, donde el gobierno literalmente regala casas. Pero en Londres, el 30% asequible significa que el otro 70% seguirá costando un riñón. Y mientras en Singapur el suelo es del Estado, aquí el suelo es de un fondo de inversión que espera plusvalías. Quizás lo único que compartan ambas ciudades sea la humedad.