Linux ha escalado hasta un 5% de usuarios en Steam, un hito impulsado por Proton, la capa de compatibilidad que traduce juegos de Windows a código nativo. Para el jugador casual, esto significa que títulos individuales como Cyberpunk 2077 o Elden Ring funcionan con rendimiento aceptable. Sin embargo, el multijugador competitivo sigue siendo un talón de Aquiles por la incompatibilidad con sistemas anti-trampas como Easy Anti-Cheat o BattlEye.
Proton y el desafío técnico del anti-trampas 🎮
Proton se basa en Wine y traduce llamadas de DirectX a Vulkan, logrando una eficiencia cercana al 90% en benchmarks. El problema real son los drivers de GPU y el soporte de kernel para medidas de seguridad. Mientras que Valve ha colaborado con Epic y BattlEye para habilitar algunos títulos, la mayoría de juegos con anti-trampas a nivel kernel, como Valorant o Destiny 2, siguen bloqueados. El 5% de cuota no presiona lo suficiente a los desarrolladores para portar sus sistemas de seguridad.
El año de Linux en el escritorio (otra vez, pero no) 🐧
Cada año alguien proclama que este es el año de Linux en el escritorio, y 2026 no es la excepción. Ahora, con un 5% en Steam, los evangelistas ya preparan las velas. Pero la realidad es que mientras los anti-trampas sigan viendo a Linux como un invitado sospechoso en la fiesta, los jugadores competitivos seguirán usando Windows. Linux avanza, sí, pero para el que juega solo y no le importa esperar a que el kernel 6.12 solucione su vida.