El kernel Linux ha dado un salto en la verificación de datos para discos NVMe al acelerar el cálculo de CRC64, una función que detecta si la información se ha corrompido. El rendimiento ahora es seis veces superior, y lo relevante es que esta optimización, antes limitada a sistemas de 64 bits, llega a procesadores ARM de 32 bits con soporte NEON. Esto beneficia a dispositivos más antiguos.
Cómo la optimización de CRC64 protege datos en ARM de 32 bits 🛡️
La mejora se basa en el uso de instrucciones SIMD NEON, presentes en muchos procesadores ARM de 32 bits. Al paralelizar el cálculo de CRC64, el kernel reduce la carga de la CPU y acelera la comprobación de integridad en discos NVMe. Para el usuario, esto se traduce en menos latencia al leer o escribir archivos, y una mayor fiabilidad en la detección de errores. Los desarrolladores han portado el código de 64 bits, manteniendo la eficiencia sin requerir hardware nuevo.
Tu router de 2010 ya no tendrá excusa para perder datos 🤖
Así que ese router viejo que usas como repetidor en el trastero, o esa tablet que solo sirve para ver recetas, ahora podrán presumir de tener discos más rápidos. Antes, cuando el CRC64 iba a paso de tortuga, el dispositivo se tomaba su tiempo para verificar si los datos estaban bien. Ahora, con seis veces más velocidad, casi podrías culpar a la conexión WiFi por los fallos. Es la excusa perfecta para no comprar un equipo nuevo hasta que el polvo lo cubra por completo.