El kernel 7.2 de Linux ha logrado un hito técnico: encender los MacBooks con chip Apple M3. Por ahora, el sistema se inicia en una consola básica y con calidad alfa, lo que significa que los usuarios comunes aún deben esperar para tener una experiencia de escritorio funcional. La falta de aceleración gráfica limita cualquier uso práctico en el día a día.
Soporte inicial: solo consola y sin aceleración 🖥️
Los desarrolladores han conseguido que el kernel reconozca y arranque en los procesadores M3, un avance que requirió ingeniería inversa sobre el hardware propietario de Apple. Sin embargo, el soporte gráfico sigue en fase experimental. No hay controladores para la GPU integrada, lo que impide ejecutar entornos de escritorio modernos o aplicaciones que dependan de OpenGL. La comunidad espera meses de trabajo para estabilizar los controladores.
El Mac M3 corre Linux, pero como en los 90 🐧
Tener Linux en un Mac M3 es como comprar un coche de F1 y usarlo solo para ir al supermercado a 20 km/h. El sistema arranca, sí, pero te quedas mirando una pantalla negra con letras verdes, como si hubieras viajado a 1995. La aceleración gráfica brilla por su ausencia, así que nada de YouTube ni juegos. Por ahora, es un logro para presumir en foros, no para trabajar.